Sencillez OrdenSuperadministrador
1 junio, 2015 a las 3:26 pm
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Freud observó muy pronto que en la terapia psicoanalítica el paciente proyectaba o transfería hacia el analista parte de su vida emocional en la forma de relación amor/odio. La manifestación más espectacular de la transferencia es el enamoramiento del paciente. Para no provocar un exceso en la transferencia, Freud consideró necesario evitar toda ambigüedad en la conducta del analista hacia el paciente, prohibiendo todo contacto físico con él y un distanciamiento y ausencia de complicidad emocional. La transferencia es consecuencia de la represión que ejerce el paciente sobre su mundo inconsciente, un mecanismo de defensa y un paso necesario, pero que es preciso superar para la curación del paciente.