Distorsiones cognitivas

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Este debate contiene 6 respuestas, tiene 4 mensajes y lo actualizó susana cubas Susana Cubas hace 1 mes.

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  • #18532 Respuesta
    varios varios
    Rosana Yuste
    ¿Qué pasa  cuando alguien distorsiona la realidad cognitiva? Tras los sentimientos negativos (ansiedad, ira, depresión…) existen unos pensamientos irracionales que los provocan. Son las llamadas distorsiones cognitivas. Estos pensamientos ocultan, ignoran o disfrazan la realidad y harán estériles nuestros esfuerzos para conseguir lo que nos proponemos. ¿Desde grafología, además de psicología podemos ver con precisión este comportamiento que llega a ser un trastorno límite?
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  • #18533 Respuesta
    TLP Foro
    TLP Foro
    Participante
    Las alternativas a la siguiente, lista que representaría el TLP sería buscar las soluciones en el presente. Preguntarse: ¿Tengo pruebas para decir que no puedo hacer algo ya para cambiar esto? ¿Qué podría ir haciendo ya? (sería para el punto 15 de la lista)
     
     
    15 de los factores más representativos en el TLP y sus posibles alternativas de ayuda:
     
    1. FILTRAJE O ABSTRACCIÓN SELECTIVA: Consiste en seleccionar en forma de "visión de túnel" un solo aspecto de una situación, aspecto que tiñe toda la interpretación de la situación y no se percata de otros que lo contradicen. Una persona se encuentra con un amigo y hablan de muchos temas agradables, sin embargo discuten de política, y al marcharse a casa se siente irritado pensando en las críticas de aquel hacia sus ideas políticas, olvidando los otros temas agradables compartidos. Se filtra lo negativo, lo positivo se olvida. Palabras claves para detectar esta distorsión son: "No puedo soportar esto", "No aguanto que ", "Es horrible", "Es insoportable".

     
    Alternativas: Desdramatizar y buscar soluciones. Preguntarse: ¿Qué ha ocurrido otras veces? ¿Realmente fue tan malo? ¿Se puede hacer algo si eso vuelve a ocurrir?
     
     
    2. PENSAMIENTO POLARIZADO: Consiste en valorar los acontecimientos en forma extrema sin tener en cuenta los aspectos intermedios. Las cosas se valoran como buenas o malas, blancas o negras, olvidando grados intermedios. Por ejemplo un chico que recibe un no al invitar a una chica piensa: "Solamente me pasan cosas malas". Otra persona que no encuentra trabajo piensa: "Soy un incompetente e inútil". Palabras claves para detectar esta distorsión son todas aquellas que extreman las valoraciones olvidando los grados intermedios y matices. Ejemplos: "Fracasado", "Cobarde", "inútil", etc.
     
    Alternativas: Graduar la situación. Preguntarse: ¿Entre esos dos extremos, hay grados intermedios? ¿Hasta qué porcentaje eso es así?
     
    3. SOBREGENERALIZACIÓN: Esta distorsión del pensamiento consiste en sacar una conclusión general de un solo hecho particular sin base suficiente. Por ejemplo una persona que busca trabajo y no lo encuentra y concluye: "Nunca conseguiré un empleo". Otra persona que se siente triste y piensa: "Siempre estaré así". Palabras claves que indican que una persona está sobregeneralizando son: "Todo, nadie, nunca, siempre, todos, ninguno".
     
    Alternativas: Concretar y buscar pruebas. Preguntar:  ¿Cuántas veces ha ocurrido eso realmente?, ¿Que pruebas tengo para sacar esa conclusión? ¿Hay algún caso contrario a que eso sea siempre así?
     
    4. INTERPRETACIÓN DEL PENSAMIENTO: Se refiere a la tendencia a interpretar sin base alguna los sentimientos e intenciones de los demás. A veces, esas interpretaciones se basan en un mecanismo llamado proyectivo que consiste en asignar a los demás los propios sentimientos y motivaciones, como si los demás fueran similares a uno mismo. Por ejemplo una persona nota como la miran unos extraños y piensa: "Se que piensan mal de mí". Otra persona está esperando a otra en una cita y esta tarda cinco minutos y sin mediar prueba alguna, se le viene a su cabeza: "Se que me está mintiendo y engañando". Palabras claves de esta distorsión son: "Eso es porque…”, "Eso se debe a…”, "Se que eso es por…".
     
    Alternativas: Buscar pruebas, dejar de suponer. Preguntarse: ¿Qué pruebas tengo para suponer eso? ¿Puedo hacer algo para comprobar si esa suposición es así?
     
    5. VISIÓN CATASTRÓFICA: Consiste en adelantar acontecimientos de modo catastrofista para los intereses personales, en ponerse sin prueba alguna en lo peor para uno mismo. Por ejemplo una persona está viendo la estadística de accidente de tráfico por la televisión y se le pasa por la cabeza: "Y si me ocurriera a mi". Otra oye la noticia de que una persona perdió el control y se suicidó, y piensa: "¿Y si me ocurre a mi igual?".La palabra clave que suele indicar esta distorsión suele ser:" ¿Y si me ocurre a mi… tal cosa?".
     
    Alternativas: Dejar de anticipar, centrarse en el presente y valorar posibilidades. Preguntarse: ¿Otras veces lo he pensado, y que ocurrió realmente?, ¿Qué posibilidades hay de que eso ocurra?
     
    6. PERSONALIZACIÓN: Consiste en el habito de relacionar, sin base suficiente, los hechos del entorno con uno mismo. Por ejemplo: En el trabajo una persona tenía la impresión de que cada vez que el encargado hablaba de que había que mejorar la calidad del trabajo se referían exclusivamente a él. Esta persona pensaba: "Se que lo dice por mi". Una mujer que escuchaba a su marido quejarse de lo aburrido del fin de semana, pensaba: "Seguro que piensa que soy aburrida". Un tipo de personalización consiste en el habito de compararse con otras personas de manera frecuente: "Soy menos sociable que José", "A él le hacen caso pero no a mi". Palabras claves son: "Lo dice por mi", "Hago esto mejor (o peor) que tal".
     
    Alternativas: Buscar pruebas y efectos. Preguntar: ¿Compararme cuando salgo perdiendo, me ayuda en algo? ¿Qué pruebas tengo de que eso es así? ¿Tener menos de algo que otra persona, me convierte en menos persona, o en una persona con menos de eso (concreto)?
     
    7. FALACIA DE CONTROL: Consiste en como la persona se ve a sí misma de manera extrema sobre el grado de control que tiene sobre los acontecimientos de su vida. O bien la persona se suele creer muy competente y responsable de todo lo que ocurre a su alrededor, o bien en el otro extremo se ve impotente y sin que tenga ningún control sobre los acontecimientos de su vida. Ejemplos: "Si otras personas cambiaran de actitud yo me sentiría bien", "Yo soy el responsable del sufrimiento de las personas que me rodean". Palabras claves son: "No puedo hacer nada por…”, "Solo me sentiré bien si tal persona cambia tal", "Yo soy el responsable de todo…”
     
    Alternativas: Buscar pruebas y otros motivos para el caso. Preguntarse: ¿Qué pruebas tengo para creer que eso depende solo de eso? ¿Puede haber otras causas o motivos que hayan afectado a esto?
     
     
    8. FALACIA DE JUSTICIA: Consiste en la costumbre de valorar como injusto todo aquello que no coincide con nuestros deseos. Una persona suspende un examen y sin evidencia piensa: "Es injusto que me hayan suspendido". Otra piensa sobre su pareja:"Si de verdad me apreciara no me diría eso". Palabras claves son: "No hay derecho a…”, "Es injusto que…”, "Si de verdad tal, entonces…cual".
     
    Alternativas: Dejar de confundir lo que se desea con lo justo. Escuchar los deseos de otros. Preguntarse: ¿Tiene esa persona derecho a una opinión distinta a la mía? ¿Si las cosas no salen como quiero son injustas, o tan solo suceden de manera distinta a como me gustaría?
     
    9. RAZONAMIENTO EMOCIONAL: Consiste en creer que lo que la persona siente emocionalmente es cierto necesariamente. Si una persona se siente irritado es porque alguien ha hecho algo para alterarle, si se siente ansioso es que hay un peligro real, etc. Las emociones sentidas se toman como un hecho objetivo y no como derivadas de la interpretación personal de los hechos. Las palabras claves en este caso son: "Si me siento así es porque soy/ o a ocurrido…”
     
    Alternativas: Descubrir el pensamiento automático que acompaña a la emoción y comprobarlo. Preguntarse: ¿Que pensé para sentirme así? ¿Tengo pruebas para creer que eso es así siempre?
     
    10. FALACIA DE CAMBIO: Consiste en creer que el bienestar de uno mismo depende de manera exclusiva de los actos de los demás. La persona suele creer que para cubrir sus necesidades son los otros quienes han de cambiar primero su conducta, ya que creen que dependen solo de aquellos. Por ejemplo un hombre piensa: "La relación de mi matrimonio solo mejorará si cambia mi mujer". Las palabras claves son: "Si tal cambiara tal cosa, entonces yo podría tal cosa".
     
    Alternativas: Comprobar si usted puede hacer algo, haga el otro algo o no. Preguntarse: ¿Que pruebas tengo para creer que el cambio solo depende de esa persona? Aunque eso no cambiase, ¿podría hacer yo algo?
     
     
    11. ETIQUETAS GLOBALES: Consiste en poner un nombre general o etiqueta globalizadora a nosotros mismos o a los demás casi siempre designándolos con el verbo "Ser". Cuando etiquetamos globalizamos de manera general todos los aspectos de una persona o acontecimiento bajo el prisma del ser, reduciéndolo a un solo elemento. Esto produce una visión del mundo y las personas estereotipada e inflexible. Por ejemplo una persona piensa de los negros:"Los negros son unos gandules”. Un paciente piensa de manera idealizada de su terapeuta: "Es una persona estupenda". En este caso las palabras clave p "Es una persona estupenda". Es el efecto de englobar bajo una etiqueta hechos distintos y particulares de modo inadecuado. Por ejemplo: Una hombre cada vez que tenia ciertas dificultades para hablar con una mujer que le agradaba, se decía, "Soy tímido, por eso me pasa esto". Las palabras claves son: "Soy un", "Es un", "Son unos”.
     
    Alternativas: Buscar casos que escapen a la etiqueta Preguntarse: ¿Yo soy así 100%, o hay otros aspectos de mí que escapen a esa etiqueta? Hacer lo mismo cuando calificamos a otra persona
     
    12. CULPABILIDAD: Consiste en atribuir la responsabilidad de los acontecimientos bien totalmente a uno mismo, bien a otros, sin base suficiente y sin tener en cuenta otros factores que contribuyen a los acontecimientos. Por ejemplo una madre cada vez que sus hijos alborotaban o lloraban tendía a irritarse con ellos y consigo misma echándose la culpa de no saber educarlos mejor. Otra persona que estaba engordando culpaba a su cónyuge por ponerle alimentos demasiado grasos. Otra característica de la culpa es que a menudo no lleva a la persona a cambiar de conducta sino solo a darle vueltas a los malos actos. En este caso las palabras claves aparecen en torno a: "Mi culpa", "Su culpa", "Culpa de…”.
     
    Alternativas: Buscar otros motivos o razones para el caso. Comprobar la utilidad. Preguntarse: ¿Que pruebas tengo para creer eso? ¿Puede haber otros motivos distintos a los que yo achaco a esto? Culparme, ¿qué problema cambia?
     
    13. LOS DEBERÍAS: Consiste en el hábito de mantener reglas rígidas y exigentes sobre como tienen que suceder las cosas. Cualquier desviación de esas reglas u normas se considera intolerable o insoportable y conlleva alteración emocional extrema. Algunos psicólogos han considerado que esta distorsión está en la base de la mayoría de los trastornos emocionales. Ejemplos de este caso son: Un medico se irritaba constantemente con los pacientes que no seguían sus prescripciones y pensaba: "Deberían de hacerme caso"; eso impedía que revisara sus actuaciones o explorara los factores que podían interferir en el seguimiento de sus indicaciones. Un hombre estaba preocupado excesivamente por los posibles errores que podría cometer en su trabajo ya que se decía "debería ser competente y actuar como profesional, y no debería cometer errores”. Las palabras claves como puede deducirse son: "debería de…", "No debería de…”, "Tengo que…”, "No tengo que…", "Tiene que…”. Albert Ellis, uno de los terapeutas cognitivos más eminentes, llama a este habito "Creencias Irracionales" y las contrapone a las "Creencias Racionales" caracterizadas por lo que la persona desea o prefiere respecto a sus objetivos o metas. Afirma que los deberías producen emociones extremas y trastornos y los deseos personales derivados de las creencias racionales pueden producir malestar cuando no se consiguen, pero no de manera extrema como las exigencias de los "deberías", que además nos aleja de conseguir nuestros objetivos al marcarnos solo un camino rígido.
     
    Alternativas: Flexibilizar la regla. Comprobar su efecto. Preguntarse: ¿Que pruebas tengo para decir que eso debe ser así necesariamente? ¿Puedo comprobar si es tan grave si eso no ocurre como yo digo que debería ocurrir?
     
    14. TENER RAZÓN: Consiste en la tendencia a probar de manera frecuente, ante un desacuerdo con otra persona, que el punto de vista de uno es el correcto y cierto. No importa los argumentos del otro, simplemente se ignoran y no se escuchan. Una pareja discutía frecuentemente por la manera de educar a los hijos, cada uno se decía: "Yo llevo razón, él/ella está equivocado" y se enredaban en continuas discusiones con gran irritación de ambos. No llegaban a ningún acuerdo tan solo era una lucha de poder, de sobresalir con su razón particular. Las palabras claves que denotan esta distorsión son: "Yo llevo razón", "Se que estoy en lo cierto él/ella está equivocado".
     
    Alternativas: Dejar de centrarse solo en si mismo. Escuchar al otro. Preguntarse: ¿Estoy escuchando realmente al otro? ¿Tiene esa persona derecho a su punto de vista? ¿Puedo aprender algo de su punto de vista sin hacerme una idea prejuzgada de ella?
     
    15. FALACIA DE RECOMPENSA DIVINA: Consiste en la tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará "mágicamente" en el futuro, o uno tendrá una recompensa en el futuro si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad. Una mujer toleraba que su marido llegara bebido a altas horas y diera voces. Ella se decía:"Si aguanto el día de mañana se dará cuenta de lo que hago por él”. Sin embargo iba acumulando gran ira y respondía de manera indirecta a su malestar cuando su pareja le solicitaba relación sexual y ella se oponía por "estar cansada y con dolor de cabeza". En este caso las palabras claves que indican esta distorsión son: "El día de mañana tendré mi recompensa”, “las cosas mejoraran en un futuro".
     

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  • #18536 Respuesta
    PsicoActiva
    PsicoActiva
    Participante
    Se ha podido determinar que el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) y el Trastorno Bipolar en numerosas ocasiones se diagnostican de forma conjunta en una misma persona (entre un 8% y un 18% de los casos – Paris J. et al, Psychiatry 2007-), aunque sabemos que son entidades clínicas distintas. Un diagnóstico correcto orienta al profesional hacia un tratamiento más efectivo, pero es probable que éste se encuentre ante el difícil reto de diagnosticar adecuadamente estas condiciones, que comparten varias características clínicas.
     
    El TLP puede presenta cuatro tipos de psicopatología principales: perturbación afectiva, impulsividad, problemas cognitivos, e intensos, relaciones inestables. Lo que es más importante en estos casos es averiguar si los patrones de inestabilidad afectiva, impulsividad y relaciones inestables han sido consistentes en el tiempo. Por lo tanto, la obtención de una historia clínica detallada es crucial. Además, las otras características que vemos en el TLP, como la disociación, paranoia y problemas cognitivos, a menudo afectan enormemente el entorno del paciente y, en particular, sus relaciones. Una persona con TLP puede tener antecedentes de deterioro rápido y repentino cuando sus relaciones cambian, como el intento de suicidio después de una ruptura o severos cambios de humor cuando se separa de su familia. Generalmente, cuanto más intensa o significativo es la relación, mayor es el riesgo de estrés crónico y la desregulación del estado de ánimo.
     
    Pero muchas de estas características se observan en pacientes con Trastorno Bipolar, como disforia, hiperactividad, impulsividad, tendencia al suicidio, y los síntomas psicóticos. Como resultado, los pacientes con TLP con este conjunto de síntomas a menudo son mal diagnosticados con el Trastorno Bipolar, posiblemente debido también a la eficacia de los tratamientos psicofarmacológicos para dichos síntomas.
     
    Pero en los TLP los cambios de humor son generalmente de corta duración, duran sólo unas horas y cambian con relativa frecuencia. Por el contrario, los cambios de estado de ánimo en el Trastorno Bipolar tienden a durar varios días o incluso semanas o meses. Otra característica diferenciadora es que los cambios del estado de ánimo en el TLP son por lo general una reacción a un estresante ambiental (como una discusión con un ser querido o una frustración en la sala de espera), mientras que en un Trastorno Bipolar se pueden producir cambios de estado de ánimo sin motivo alguno.
     
    Los pacientes con TLP pueden cambiar rápidamente de la depresión a la ansiedad y la ira, pero estos cambios de humor rara vez implican euforia; más a menudo, los cambios de humor son de sentirse molesto que sentirse “bien”. Asimismo, la ansiedad o la irritabilidad del TLP no debe ser confundido con la manía o hipomanía del trastorno bipolar, que por lo general implica el estado de ánimo expansivo o elevado.
     
    A un nivel más existencial, los pacientes con pacientes de TLP, especialmente jóvenes, a menudo luchan con sentimientos de vacío y falta de valor, dificultades de autoimagen y temor al abandono. Estos síntomas son menos comunes en el Trastorno Bipolar, donde la grandiosidad y la autoestima inflada son comunes, especialmente durante los episodios del estado de ánimo maníaco. Y si bien ambas condiciones pueden incluir una historia de relaciones caóticas, un paciente con TLP puede describir dificultades de relación como la única fuente primaria o de su / su sufrimiento, mientras el paciente bipolar puede verlos como una consecuencia desafortunada de su comportamiento.
     
    El diagnóstico preciso de la TLP y el Trastorno Bipolar en ocasiones puede ser difícil, pero es esencial para un tratamiento adecuado y el resultado óptimo. Las tasas de remisión en el TLP puede ser tan alta como 85% en 10 años (Gunderson et al, Arco Gen Psychiatry 2011), en particular con los tratamientos psicoterapéuticos eficaces. Sin embargo, el Trastorno Bipolar tiende a cronificarse y no remite en la edad adulta.
     
     

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  • #18537 Respuesta
    varios varios
    Carolina Hultgren
    Pienso que es importante discutir e informar sobre estos temas. 
    Porque es dificil contactar en el ser humano todas estas enfermedades Psíquicas Es mas fácil captar las físicas ya que están a la vista. Y los seres humanos somos muy complejos en todo sentido. La información que entregan es importante para todas perso más se ilustren con este tema , para saber cómo reaccionar con el comportamiento de una persona que tenga este tipo de enfermedad y ayudarlo y apoyarlo para que sea tratado con profesionales y así se pueda curar su enfermedad, que a veces tienen que someterse a largos tratamientos siquiatricos . Muy interesante la información gracias. Carol
  • #18539 Respuesta
    varios varios
    María Andreu Díaz
    No hay que confundirlo con el Trastorno de Bipolaridad. Una vez que conocemos esto se puede hablar sobre el Trastorno Límite de la personalidad. A nivel general se podría definir como un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos. De los trastornos de la personalidad es el más prevalente, entorno al 2% de la población lo padece. 
     
    El DSM-V (manual de diagnóstico de los trastornos mentales) habla de los siguientes criterios para poder diagnosticar este trastorno (tienen que manifestar mínimo 5):
     
    ⇒ Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado.
     
    ⇒ Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
     
    ⇒ Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
     
    ⇒ Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios).
     
    ⇒ Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.
     
    ⇒ Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).
     
    ⇒ Sensación crónica de vacío.
     
    ⇒ Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p. ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
     
    ⇒ Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.
     

    Es importante comentar, que aunque estos son los criterios diagnósticos, suele ser difícil encontrar personas que manifiesten la sintomatología propia del trastorno límite de una forma parecida. Por ello, es importante centrarnos en cada caso, y realizar una buena evaluación y diagnóstico a nivel descriptivo y funcional.
     
    En relación al tratamiento, para este tipo de casos lo ideal es un tratamiento combinado, es decir, psicoterapia junto con tratamiento farmacológico (se suelen utilizar ISRS y antipsicóticos atípicos).
     
    En el tratamiento psicológico, hay que tener en cuenta que uno de los grandes retos en este tipo de casos es crear una buena alianza terapéutica, la inestabilidad emocional que viven los TLP y las dificultades relacionales llevan a muchas controversias también en el proceso terapéutico, por ello es importante desde un primer momento explicar el encuadre y los límites de la terapia.
     
    En relación a los objetivos de intervención, autores como Millón, Linehan y Young sugieren que el tratamiento debe centrarse en establecer un claro sentido de la identidad, mejorar la capacidad para controlar las emociones y cambiar las creencias y los supuestos inadaptados. Por tanto, el tratamiento cognitivo-conductual suele ser uno de los enfoques de elección, ya que es necesario trabajar tanto a nivel conductual, emocional y cognitivo.
     
    María Andreu Díaz- TCP Tu Centro de Psicólogos

  • #18541 Respuesta
    Karemi Rodriguez
    Karemi Rodriguez
    Participante
    Como bien indicais el trastorno límite de la personalidad, TLP es una enfermedad mental grave que se distingue por la presencia de problemas para regular las emociones y pensamientos, el comportamiento impulsivo e imprudente y las relaciones inestables con otras personas; con tasas altas de trastornos concurrentes, como depresión, ansiedad, abuso de sustancias, trastornos de la alimentación, automutilación y comportamientos suicidas. En el siguiente folleto se abordará, entre otras cosas; sus síntomas, cómo comienza, cuáles son los factores de riesgo y cómo se trata.
     
     
     
     
     ¡Esperamos que os sea de utilidad!
     

    Psicóloga y Directora
    www.psicok.es
    ---
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  • #18542 Respuesta
    susana cubas
    Susana Cubas
    Aprovecho y os dejo también  esta guia interesante de salud mental escrita por Javier  Erro:  ¡ SALDREMOS DE ESTA ! Guía de salud mental para el entorno de la persona en crisis 
     
     
    Es muy interesante y la recomiendo si teneis un ratito.
    Saludos. Susan
     
Respuesta a: Distorsiones cognitivas

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